Se supone que en una democracia el respeto a los derechos humanos se procuran en todo el país que los acepta como suyos. En el sureño estado de Oaxaca, en México, la parálisis del progreso político hace las delicias de los abusadores que ganan el gobierno con base en demostrar su “habilidad” en las trampas y movilización de masas con base en el derroche del erario público desviado a las elecciones.
Acá una carta de algunos compas de Loxicha que pesa más que todos los discursos del pelele y del peje (los pepes) quienes dicen que luchan contra la desigualdad. De Calderón no se puede esperar nada más que tratar de acabar con cualquier intento de rebelión que intente impedir el continuismo del saqueo a México. De Obrador, lo mismo, ¿por qué no se organiza para sacar a Ulises Ruiz del poder? Porque sólo espera el 2012 para llegar al poder y vengarse de todos sus opositores. Mejor recordemos que en unas montañitas del sur del país se tortura cotidianamente. Nada más para que no se les olvide a ninguno de nosotros.